Cronopios, famas y esperanzas viajan a Las Plumas

Cuando estuvimos de paso en el pueblo de Las Plumas (Chubut), tuvimos la oportunidad de dar los talleres en primaria y secundaria. Fue nuestra primera experiencia con los más grandes, por lo que implementamos nuevas actividades. La que le propusimos a los chicos de 2do y 3er año fue una vinculada al libro “Historias de cronopios y de famas” de Cortázar. Uno de sus cuentos, “Viajes”, explica cómo viajan estos seres creados por el autor y fue el disparador para una actividad que les pedía a los chicos, divididos en grupos y cada uno con una especie, contar cómo sería su viaje a Las Plumas.

Como nosotros no tuvimos tiempo para recorrerlo, les dejamos en palabras de los chicos cómo es Las Plumas. A continuación, les compartimos el cuento y cómo fue que cronopios, famas y esperanzas viajaron (o viajarían) para conocer el pueblo.

 

Viajes

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.

Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de “Alegría de los famas”.

Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: “La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad”. Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.

Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.

Historias de cronopios y de famas

Julio Cortázar

 

Cronopios

Son optimistas y tienen mala suerte, ven todo positivo aun cuando todo sale mal, les gusta viajar. Les gusta el mundo donde viven, son medio hippies.

las plumas cronopiosComo no consiguen ni colectivo, tren ni taxi, salieron a caballo y a la mitad del viaje se cayeron del caballo. Éste se escapó y tienen que caminar. No les queda otra que caminar. Después de 9 horas, llegaron a la localidad de Las Plumas. Caminan y se encuentran con el “Viejo hotel”. Los atendió una señora de unos 52 años y ella les dijo: “ya no hay lugar”. Ellos decidieron dar una vuelta y encuentran el camping. Deciden acampar, descansar un ratito y se pusieron a armar su carpa. Después de media hora, terminan de armarla. Luego deciden cocinar y no tienen nada para comer. Salen a buscar un negocio y encuentran a Esteban Colón y los lleva hasta su negocio llamado “La despensa del sol”. Vuelven a la carpa y hacen una sopa. Cerca de las 12 de la noche deciden ir a dormir, pero al rato empieza la lluvia y el viento, y se les desarma la carpa. Los cronopios dicen “son cosas que pasan… ¿qué les parece si vamos a tomar un refresco a la confi?”. Casualmente, había sido clausurada por falta de higiene.

Continuará… aunque les sigan pasando cosas malas.

 

Esperanzas

Las esperanzas tienen:

  • 4 brazos
  • Una cabeza ovalada y pelada
  • 3 piernas
  • 4 ojos adelante y dos atrás
  • Orejas de duendes
  • Nariz hundida
  • No tienen boca y son mudos
  • Calzan 56 y miden 1,10 metros
  • Son de color amarillo, azul, blanco y rojo

las plumas esperanzasComo las esperanzas viven en Trelew, los plumenses viajan hasta allá para mostrarles cómo es Las Plumas. Les llevan fotos, objetos, historias.

Fotos de:

La avenida San Martín, para mostrar la escuela, la policía, el juzgado, la comuna, la iglesia y la plaza.

Una foto del río que es sacada desde el puente y se llega a ver el otro puente viejo.

Otra foto sacada desde arriba de la loma para mostrar todo el pueblo.

También fotos de las fiestas del pueblo y la del ganadero.

Las últimas son del Viejo hotel y del camping.

Los objetos que les podrían llevar a las esperanzas son:

Un pedazo de piedra toba porque es originaria del pueblo.

Una pluma en representación del nombre del pueblo, en referencia a que los tehuelches cambiaban plumas por armas.

Y un plano hecho por los plumenses.

Por último, les cuentan a las esperanzas la leyenda del salto del Malacara:

Se cuenta que cuatro tehuelches corrían a caballo a un galés, llamado Evans, que iba en su caballo llamado Malacara y que se vieron obligados a saltar al río. Al caer, su caballo se quebró e igualmente viajaron juntos hasta Trevelin (más de 300 km).

las plumas mapa

Croquis de Las Plumas.

Famas

Los famas son altos, flacos, rubios, usan lentes y son alemanes. Son sólo tres y se llaman Stefan, Müller y Strudel. Al llegar a Las Plumas, el primero, Stefan, va directo al Viejo Hotel que queda en la entrada del pueblo. Al entrar, lo recibe Marta y le muestra las habitaciones, el comedor y el baño.

El segundo, Müller, va a la comisaría, la cual queda frente a la escuela. Al entrar, lo recibe Pepito (creemos que se llama García, Carlos). El fama declara lo que tienen adentro de sus valijas: un tutú de valet, remedios, calculadora, un aro, lentes y tintura para el pelo.

El tercer fama, Strudel, va al hospital, que se encuentra enfrente de la casa de Pablo y al lado de la iglesia. Al ingresar se encuentra con la mesa de entrada, donde está Mónica (mamá de Macarena) y le comunican al fama que se encuentran dos doctoras y un enfermero. Aseguran que si es necesario le otorgan los medicamentos.

Se reunen en la plaza del pueblo, que queda al fondo de la calle principal. Luego de compartir la información, que cada uno pudo juntar, bailan folklore (danza que copian de un grupo de personas de Las Plumas). Después, se dirigen al bar que se encuentra al lado de la terminal, donde los invitan a tomar una cerveza.

Al día siguiente, algunos habitantes de Las Plumas invitan a pasear a los famas.

4 Replies to “Cronopios, famas y esperanzas viajan a Las Plumas”

  1. Hermosas historias ,vivencias de un pueblo no conocido y su gente pero como siempre con ustedes nos vamos de viaje y vamos conociendo gente nueva diferente,con historias unicas.

    .

  2. ¡Me encantó! Recordé a las Plumas de mi infancia a través de los ojos de jóvenes y de sus propios habitantes protagonistas de los cuentos, a la vez de por los famas, esperanzas y demás… ¡Qué ocurrencia! ¡Divina idea! Ya me quedo por aquí 🙂

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