El Leoncito y sus estrellas

Continúa nuestra recorrida por las áreas naturales protegidas y llegó un nuevo cambio de provincia. Tal como nos sucedió al abandonar la Patagonia y llegar a Malargüe, San Juan nos recibió con un cambio en la coloración de la tierra, dejando atrás el tradicional marrón y mutando por un color más bien morado o violáceo. Dejando Uspallata por la RN 149, rumbo al norte, y tras atravesar casi 40 km de ripio (Mendoza nos recibió con tierra al sur por la 40 y nos despidió de la misma manera), nos topamos con dos espectáculos enfrentados: a la izquierda el barreal blanco o del Leoncito y a la derecha el imponente cordón que alberga el Parque Nacional El Leoncito. El primero se caracteriza por una planicie cubierta de arenisca que sirve para deportes de viento, como carrovelismo. Como no era nuestra intención, directamente subimos hasta el parque por un camino de ripio exigente y en estado regular.

PN El Leoncito

PN El Leoncito

Casa de un guardaparque

Nos recibió un camping agreste por demás generoso, que cuenta con baños, duchas, fogones y mesas. Son pocos los parques nacionales que brindan estas instalaciones (y menos aun en tan buen estado), por lo que hay que aprovecharlas. Justo allí estaba parando otro colega rodantero, que nos ayudó a ubicar a Babelita debajo de un frondoso sauce llorón por los siguientes tres días. Concordó con el fin de semana largo de Semana Santa, por lo que buena parte del turismo sanjuanino desfiló por los caminos de tierra del parque. No podemos asegurar que pasen por allí más que nada los locales, pero es lo más probable debido a la alejada ubicación de El Leoncito (al sudeste de la provincia).

PN El LeoncitoDejando a un lado estas cuestiones logísticas, les contamos que el principal atractivo del parque no es el monte, la ecorregión que debe proteger, como sucede con la mayoría de los parques nacionales. Por su estratégica ubicación, por contar con un cielo transparente sin contaminación lumínica y por estar despejado buena parte del año, El Leoncito es sede de distintos observatorios y telescopios astronómicos, tanto nacionales como internacionales. Entre ellos, se destacan dos: el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) y el Centro Astronómico Hugo Cesco (más conocido como “CESCO”).

CASLEO, PN El LeoncitoEl primer caso depende del CONICET y también participan el Ministerio de Ciencia y Tecnología y las Universidades Nacionales de La Plata, Córdoba y San Juan. El telescopio principal (“Jorge Sahade”), con un espejo primario de 215 cm de diámetro, está ubicado a 2552 msnm y su objetivo es recoger la luz de los cuerpos celestes para analizar su composición y otras particularidades. Debido a la vinculación con instituciones académicas, se encuentra a disposición de tesistas astronómicos (priorizando a los argentinos) y las becas del CONICET cubren los costos del uso del telescopio. Actualmente, la tecnología ha permitido operarlo remotamente, por lo que ya no es necesario viajar hasta la provincia de San Juan, sino que el estudiante lo puede manejar desde su casa.

CASLEO, PN El LeoncitoSi uno se acerca hasta el parque para conocerlo, podrá realizar una visita diurna por un valor de $20, en la que se muestran las instalaciones y el telescopio Sahade. Mientras que para las visitas nocturnas, se debe reservar desde el cercano pueblo Barreal (a 34 km).

CESCO, PN El LeoncitoEl otro observatorio presenta algunas diferencias con respecto al CASLEO. El complejo CESCO, además de contar con un equipamiento de menor tamaño, ya no se dedica a analizar los rayos de luz, sino que registran mediciones de distancias entre los cuerpos celestes. El valor de la visita diurna es el mismo y la nocturna, a la qué sí se puede acceder estando en el parque, cuesta $50 por persona. En ella, se analizan y observan las principales constelaciones, además de algunos planetas, cúmulos de estrellas y satélites, como la Luna.

CESCO, PN El LeoncitoPN El LeoncitoLuna en el PN El LeoncitoPara los amantes de las caminatas exigentes, se puede acceder al cerro El Leoncito. Si bien nos avisan que el recorrido demanda 4 horas, lo pudimos completar sin mayores inconvenientes en tan sólo 2 horas. Durante el trayecto, no sólo se destacan los paisajes y la posibilidad de observar a la distancia los distintos complejos astronómicos, sino también hay que prestar atención para ver cómo el suelo y los cerros van adoptando distintas composiciones y colores. Entre ellos, se destaca la piedra laja y es importante no distraerse, ya que cualquier resbalón puede ser peligroso, especialmente en la última trepada hasta la cumbre.

PN El Leoncito

PN El LeoncitoDesde allí, la vista es una panorámica que muestra la perfecta convivencia entre la precordillera, Los Andes y, en el medio, el Barreal Blanco. En un pequeño video y con la ayuda de una guía instalada a 2519 msnm, les mostramos qué se puede disfrutar tras tanto esfuerzo.

VIDEO

Ahora bien, si uno no está en condiciones para esa exigencia o no cuenta con el tiempo, El Leoncito ofrece una alternativa más al alcance de todos: la cascada El Rincón. A través del sendero explicativo Paisajes del agua y luego de una corta caminata, se llega a una pequeña caída de agua, donde hay un área de descanso para tomar unos mates o almorzar sin encender fuego.

Cascada, PN El LeoncitoEste parque nos invitó a apreciar el cielo de otra manera, a saber disfrutarlo cuando las nubes no tienen el protagonismo. Nos costó muy poco levantar la mirada durante el día o la noche y quedarnos así por un rato largo, incluso distrayéndonos con la diversidad de telescopios. Y de esa manera nos despedimos de este parque nacional en la altura, al abrigo entre cerros, observatorios y estrellas.

Observatorio Burek, PN El LeoncitoCASLEO, PN El LeoncitoPN El Leoncito

PN El Leoncito

PN El LeoncitoSerá hasta el próximo destino sanjuanino.

 

¡Abrazos viajeros!

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