Hielos, lagos y bosques en El Calafate

El calafate es un fruto que crece en la Patagonia y ya desde los tehuelches se le fue encontrando distintos usos, como tinturas, dulces o como simple golosina. De él recibió el nombre esta ciudad, que en los últimos 15 años ha crecido de una manera exponencial, casi alcanzando los 30.000 habitantes. Tiene una clara orientación al turismo, especialmente extranjero, al punto de ser todo un desafío cruzarse con un argentino que no viva en El Calafate. Todo este marco urbanístico está coronado por una de las máximas bellezas naturales que posee el país (y, diríamos, el mundo), como son los glaciares. Más aun, el glaciar Perito Moreno es el único al que puede accederse con tanta facilidad y cercanía. ¿Cuál es la dificultad para un argentino que no es turista? La moneda. Si bien todo está expresado en pesos, oculta un tipo de cambio basado en el dólar o el euro del turista. Los precios son bastante desorbitados, hasta excluyentes podríamos decir. Conversando con un encargado de un bar, nos tuvo que confesar que debió adaptarse a esa dinámica de precios y ya es consciente de que “expulsó” de su bar a los mismos calafatenses.

Entrada a El CalafatePor esto, por nuestro espíritu viajero y por una hospitalidad por demás generosa de nuestros amigos rodanteros, pudimos conocer al Calafate oculto, aquel cotidiano de quienes viven día a día en uno de los centros turísticos más importantes de Argentina. Damián y Mary fueron nuestra familia adoptiva por esos pagos, a quienes estamos más que agradecidos ya que no nos faltó absolutamente nada y eso nos permitió disfrutar de la ciudad de punta a punta.

Mary, Damián, Soli y Juan

Mary, Damián, Soli y Juan

Plaza en El Calafate

Plaza en El Calafate

Parque Nacional Los Glaciares, El CalafateEl Parque Nacional Los Glaciares se extiende desde la zona del lago Roca, al sudeste de Santa Cruz, atravesando los glaciares, hasta el creciente pueblo de El Chaltén. Este parque cuenta con varias seccionales y nosotros tuvimos la oportunidad de recorrer tres de ellas. La primera fue la del lago Roca, el cual en realidad es un brazo del lago Argentino (que, además de albergar a los glaciares del parque, baña las costas de El Calafate) a través de una angostura. Entonces, subiendo el Cerro Cristal se puede observar este lago, el Brazo Rico del lago Argentino y la coronación del glaciar Perito Moreno al fondo. Además de esa vista, esta seccional cuenta con un camping libre, que posee baños químicos (o letrinas), mesas con bancos y fogones. Debido a la dificultad y el estado del camino, optamos por hacer una noche en el parque con nuestra carpa, en lugar de la casilla. Nos encontramos con un espacio muy bien cuidado y muy recomendable para quienes busquen el contacto con la naturaleza.

Lago Roca, El Calafate

Lago Roca adelante, Lago Argentino en medio y el glaciar al fondo.

Lago Roca, El Calafate

Lago Roca, El Calafate

En el camping

De camino al lago y en un marco natural imponente, existe un monumento que recuerda los tristes hechos de la rebelión que Osvaldo Bayer supo llamar la Patagonia rebelde. En 1922 y en distintos puntos de Santa Cruz, tras reclamar por condiciones inhumanas de trabajo y por míseros salarios, cientos de trabajadores laneros y peones rurales fueron fusilados. Hoy yacen en tumbas sin nombres, pero éste y otros monumentos buscan mantener viva la memoria, la verdad y la justicia, para recordar que esa lucha de los trabajadores, aunque con distintas consignas, sigue vigente. Como dice Bayer, “la ética siempre vuelve a surgir por más que la degüellen, la fusilen, la secuestren o la desaparezcan”.

calafate-memoriaAl día siguiente, para evitar el ir y venir hasta la ciudad, conectamos el lago Roca con el acceso al glaciar Perito Moreno por un tramo de ripio, hasta llegar al camino asfaltado que nos lleva hasta la entrada donde se cobra el acceso. Como decíamos más arriba, nos encontramos con precios bastante elevados, que tampoco hacen una gran diferencia entre extranjeros y argentinos:

  • Entrada general: $260
  • Residentes del Mercosur: $200
  • Argentinos: $160
  • Santacruceños / Estudiantes universitarios y secundarios: $30 (aquí si hace la diferencia llevar alguna documentación que lo avale)
  • Menores de 16 años / Jubilados y pensionados / Calafatenses: sin cargo.

La razón que se da para explicar estos valores radica en dos aspectos: por un lado, que son sólo este parque y el de las cataratas de Iguazú los que generan ingresos para la Administración de Parques Nacionales. Por otro lado, en el caso de Los Glaciares, su punto de referencia es el vecino parque chileno de Torres del Paine, que maneja valores más elevados (por ejemplo, en temporada alta, los argentinos pagamos casi $400 por persona). La diferencia que distancia ambos parques es que en el chileno uno puede pasar varias noches y realizar diferentes senderos, además de que para los residentes la diferencia con los extranjeros es más amplia que en el caso argentino.

Nosotros contamos con la suerte de que nuestros amigos nos consiguieran las entradas de cortesía para ingresar. Para quien no se encuentre con esa suerte, si sumamos los valores de la entrada al costo promedio para las excursiones dentro del parque (como puede ser el minitrekking sobre el glaciar que ronda los $1300 por persona), una familia tipo estaría desembolsando una interesante suma de dinero. En definitiva, un aspecto a enumerar en el presupuesto antes de viajar a conocer los glaciares.

Habiendo superado el sinsabor tras el costo de la entrada, un extenso camino asfaltado de curvas y contracurvas nos lleva hasta la famosa “curva de los suspiros”. Toda la tensión y la ansiedad son liberadas repentinamente tras presentarse ante nosotros la imponencia del glaciar Perito Moreno.

calafate-curva-suspiroscalafate-vegetacioncalafate-matePor fin llegamos al estacionamiento, dejamos el vehículo y tenemos dos opciones para empezar a acercarnos el hielo a una menor distancia: una empresa de transporte es la encargada de llevarnos hasta arriba o se podemos recorrer el sendero de la costa. Nosotros optamos por la segunda opción y es, sin dudas, la mejor manera de llegar (les recomendamos calcular el tema del almuerzo, ya que todo el paseo nos llevó alrededor de 4 horas). Por este sendero, que se demora entre 1 hora y 1:30 hs en recorrerlo, se va costeando el Canal de los Témpanos (otro de los brazos del lago Argentino). Como su nombre lo indica, es el lugar ideal para disfrutar de pequeños o grandes desprendimientos de bloques de hielo. Nosotros tuvimos la suerte (aunque no la reacción suficiente) para disfrutar de ese espectacular instante. Mejor preparados y con algo de paciencia, esperamos hasta el siguiente desprendimiento que sí quedó registrado en este video:

calafate-hielosEste sendero nos conecta con el sendero central, el cual nos ubica justo en frente de donde tiende a “armarse” el puente que une el glaciar con la costa (o Península de Magallanes). Cuando llegamos, ese puente se había cerrado y el Brazo Rico (que se ve detrás en la foto) comenzó a crecer, llegando hasta 4 metros sobre el nivel del Canal de los Témpanos. ¿Qué quiere decir esto? Debido a que el Perito Moreno es uno de los pocos glaciares que continúa avanzando (a diferencia de otros, como el Upsala, que sufren el calentamiento global y por tanto un marcado retroceso), cada cierta cantidad de tiempo se une con esa costa y el puente cierra la conexión entre ambos brazos del lago. Esa crecida del nivel del agua en el Brazo Rico genera una gran presión sobre el puente de hielo hasta que lo hace ceder y deriva en lo que mundialmente se conoce como la ruptura del Perito Moreno, generándose primero un túnel y finalmente el desprendimiento de los últimos bloques de hielo. Todo ese proceso puede demorar semanas o meses, así que nos lo perderemos. Mientras tanto, continuemos con el recorrido…

calafate-puentecalafate-soliParados ante el glaciar Perito Moreno nos cuesta mucho entender cómo esa gran masa de hielo está casi inerte frente a nosotros. Sólo podemos ver una tercera parte de la gran pared, que por la superficie ronda los 50 metros de altura, o la profundidad que se traslada por casi 14 km hacia atrás, hasta los cerros de la cordillera. Y si la vista no alcanza, hay que prestar atención con los oídos para sorprenderse (y hasta asustarse) por el crujir de los hielos que se van resquebrajando en el interior del glaciar, producto del avance diario que les comentábamos. El azul profundo que se combina con un blanco infinito y todos sus matices invitan a tocar la pantalla para quemarse con el frío hielo de las paredes del Perito Moreno. Acá les dejamos una pequeña muestra.

calafate-hielos2calafate-hielos3Después de darnos una panzada de glaciar y de reposar en varios de los balcones que ofrecen vistas tan privilegiadas como diversas, continuamos el recorrido hacia el sendero inferior, que recorre las costas del Brazo Rico. A esta altura, es difícil seguir sorprendiéndonos por este glaciar, pero sirve para comparar su dimensión con la de los barcos que recorren sus aguas y para observar las alturas a las que ha llegado en otros rompimientos. Finalmente, volvemos por un sendero poco llamativo en el bosque, aunque no menos tranquilo, que nos devuelve a la parada por donde pasa el transporte que nos traslada hasta el estacionamiento.

Tras disfrutar de un fin de semana repleto de naturaleza dentro del parque, regresamos a la ciudad (que está a unos 80 km) para ver la posibilidad de organizar nuevos talleres literarios. Sin embargo, los vaivenes de algunas vueltas burocráticas o de indecisiones injustificadas hicieron que no pudiéramos conocer a los niños y adolescentes calafatenses. La alternativa estuvo planteada con el Centro de Jubilados Koraiken. Creemos que el horizonte de las prácticas del lenguaje no tiene un límite de edad y nosotros nos animamos a probar una experiencia que desconocíamos en qué podría derivar. Así fue que nos acercamos una tarde para ser parte de un taller literario ya en funcionamiento y, en ese marco, incluir alguna de nuestras actividades. Nos encontramos con personas muy predispuestas para la creatividad, que nos llenaron de historias y anécdotas de su vida cotidiana y de su pasado. Luego, nosotros jugamos el papel de alumnos, tras la invitación de Rosa, para crear nuestras propias historias. La reciprocidad y el librejuego se transformaron en una propuesta que nos gustó para repetir cuando la oportunidad vuelva a presentarse.

calafate-tallerEl resto de los días de nuestra estadía giraron en torno al mantenimiento, limpieza y orden de la camioneta y de Babelita. Para ello, Damián y Mary nos dieron una mano más que enorme y pudimos resolver algunos temas que venían conflictuándonos hacía rato. Incluso, el día que creíamos era el último, no fue tal, sino que ellos tuvieron que venir a rescatarnos tras haber transitado 50 km y notar que una manguera estaba pinchada. Por suerte, lo frenamos a tiempo, evitando mayores inconvenientes. Así que recalculamos y a los dos días volvimos a intentar este tramo del viaje con éxito.

calafate-arregloNo nos olvidamos de la tercera seccional del parque recorrida, pero para que les contemos tendrán que esperar hasta la próxima entrada, ya que será en nuestra visita a El Chaltén.

¡Abrazos viajeros!

calafate-vista

One Reply to “Hielos, lagos y bosques en El Calafate”

  1. Increíble, impresionante, impactante!!! Huelgan las palabras, estuve allí pero es como si fuera la primera vez. Maravilloso!! Y único!! Te llena el alma!!! Que lindo se los ve, disfruten!!! Los quiero, besosssss!!!

Dejá un comentario...