Hoja de ruta

La idea de esta sección es que les podamos contar por dónde andamos, cuántos kilómetros recorrimos y qué lugares fuimos conociendo. Va a ser un breve resumen de nuestro viaje, que les permitirá seguir acompañándonos.

 

 

San Miguel del Monte

Se encuentra a 119 Km de Buenos Aires. Cuenta con una laguna, principalmente destinada a la pesca.

Tandil

Una ciudad que creció mucho en los últimos años, ha sabido mantener las bellas sierras, con grandes espacios para recorrer, algunos guiados (como El Centinela, La piedra movediza y El Via Crucis) y otros que brindan mayor libertad (como las grandes extensiones de piedra y pastos).

Colonia San Miguel

Es un pueblo muy pequeño, de pocas manzanas, donde la tranquilidad y el silencio son protagonistas, sólo quebrantados cada tanto alrededor del balneario municipal (un espacio verde, con agua natural, que convoca a locales y aledaños). Es muy recomendable para pasar un fin de semana (si es largo, mejor) y acampar en el balneario. Para llegar, primero se debe pasar por Sierras Bayas, ya que no tiene salida a la ruta.

Sierra de la Ventana

Es un pueblo con calles de tierra, atravesado por la ruta, que también hace las veces de centro comercial. La mayor parte de los lugareños están abocados al turismo y uno se puede encontrar con muchas casas, cabañas y departamentos en alquiler. Las sierras que la rodean son de gran altura, a diferencia de Tandil, y para la mayor parte de los paseos se requiere espíritu aventurero y, también, un buen presupuesto. De lo contrario, difícilmente se pueda disfrutar del todo, quizás sólo conformándose con un balneario.

Carhué

Este lugar combina una ciudad que no está abocada 100% al turismo y que, a su vez, está bien provista con todos los servicios (no en cantidad). Claramente, su mayor atractivo gira en torno al lago Epecuén y a la villa turística que se inundó hace 30 años, a la que se puede ir para recorrer sus ruinas. Las termas que ofrece el lugar se encuentran en espacios cerrados y privados (campings u hoteles).

Santa Rosa/Toay

La primera, como toda capital de provincia, muy ciudad, bastante movimiento (aunque no resignan la siesta) y todo lo necesario. La segunda, a 10 km de la anterior, un barrio o suburbio, dependiente de Santa Rosa. Tiende a ser lugar de residencia de quienes trabajan en la capital. Más allá de eso, no hay mucho secreto. Los atractivos se encuentran en la laguna Don Tomás, en Santa Rosa, y la Reserva Provincial Parque Luro, a 30 km hacia el sur.

Parque Nacional Lihue Calel (La Pampa)

Este parque conjuga una serie de aspectos poco frecuentes: es el único parque nacional en la provincia, ubicado en una ruta en mal estado y poco transitada; La Pampa es muy árida y plana, mientras que el parque ofrece mucha vegetación y sierras de casi 600 metros de altura; posee distintos senderos autoguiados, el ascenso al cerro más alto y un camping con todo (sin tomas de luz), gratuito. Si bien se recorre en un día, la paz, el silencio y la bella vista se combinan en un mismo espacio para que la estadía se extienda un poco más.

Casa de Piedra

El pueblo más joven de la Argentina fue creado como villa turística para los pampeanos, por lo que ofrece el embalse Casa de Piedra. Sin embargo, tras 9 años de vida, presenta algunas limitaciones: no hay cajeros automáticos, sólo cuenta con una pequeña proveeduría que acepta efectivo, no hay agua potable, la señal de celular es sólo para teléfonos de Claro y el lago ha ido retrocediendo mucho, teniendo que retirar las instalaciones del balneario. Lo más destacado y recomendable: un camping de varias manzanas de largo, totalmente gratuito y con todas las instalaciones necesarias.

Cipolletti

Si bien no es la capital de la provincia de Río Negro, absorbió el ritmo de la ciudad vecina, Neuquén. En el caso de Cipolletti, aun de menor tamaño y con menos grandes negocios, es una ciudad que tiene una vida muy activa y en donde uno puede encontrar lo que necesita. Debido a ser una zona baja, los atractivos naturales se limitan a los ríos que rodean a ambas ciudades (Limay y Neuquén, para convertirse en el Negro, que desemboca en el Atlántico).

 

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