Conocé Laguna Blanca, un atípico parque nacional

Decidimos hacer un parate de tanto lago cordillerano, leímos algo sobre un pequeño parque nacional en el corazón de Neuquén y hasta allá nos fuimos. A tan sólo 32 km de Zapala por la RP 40, se encuentra Laguna Blanca, un curioso espejo de agua de origen volcánico en el medio de la estepa patagónica. En nuestra aventura por recorrer la mayor cantidad de parques nacionales y con saber que contaba con el camping “El chimango”, nos bastó para desviar nuestra ruta y dar con un lugar sumamente recomendable. Por eso, acá les queremos contar qué es este parque, por qué existe y con qué se pueden encontrar.

Ruta, PN Laguna Blanca

Tuvimos que cruzar puentes bien angostos para llegar.

Históricamente, este parque, que fue creado como área protegida en 1940, formando parte del PN Lanín. Esto hizo que quedara bastante olvidado y desatendido. No obstante, hace ya algunos años logró autonomía y hoy cuenta con diversas opciones al visitarlo. Por lo pronto, cabe aclarar su razón de ser: esta zona cuenta con una gran diversidad de flora y fauna, entre la que se destaca la rana de la Laguna Blanca, un anfibio que crece, se alimenta y se reproduce únicamente allí. Sin embargo, la introducción de las truchas marrón y arco iris y de las percas patagónicas afectó el equilibrio de la laguna, cambiando las condiciones del agua, la vegetación y la microfauna que sirve de alimento para las ranas y otros animales autóctonos. Por lo tanto, la ranita no tuvo otra opción que ir trasladándose hacia el norte a las otras lagunas dentro del parque, que son más pequeñas, debido a que éstas siguen sin tener peces. De esta manera, los guardaparques trabajan en dos frentes, por un lado revirtiendo (con la pesca controlada) la abundancia de peces en la laguna principal y, por otro lado, promoviendo el retorno de la ranita a su hogar original.

PN Laguna BlancaEn fin, nos encontramos con este panorama y, producto de las altas temperaturas, lo primero que preguntamos era si nos podíamos meter en la laguna. Lamentablemente y en pos de estos proyectos ecológicos, los guardaparques del centro de informes (causal o casualmente llamado “Nómades”) nos explicaron que no está permitido, pero que el camping (gratuito) cuenta con la solución, una especie de oasis en el desierto: una canilla con agua potable. Quedamos gratamente sorprendidos por esa alternativa, así que teníamos lo necesario para acampar allí por varios días. Si bien el camping cuenta con la ventaja de tener un sector al resguardo del viento, debido a la ausencia total de sombra no lo recomendaríamos para quienes se acerquen en carpa para pasar más de dos días.

PN Laguna Blanca

Oasis en el desierto

Camping del PN Laguna BlancaComo en todo parque nacional, la variedad de plantas y de animales es tal que se te acercan con suficiente confianza como para capturarlos con el lente de la cámara. La zona está plagada de pequeños arbustos que hacen las veces de hogar de las miles de arañas en la zona y es todo un desafío ir saltando en los senderos para evitar arrancar el arduo trabajo de estos artrópodos, que son muy inofensivos.

PN Laguna BlancaDe un mayor tamaño, nos podemos cruzar con lagartijas, algunas más grandes y otras más pequeñas, algunas con cola y otras que la habrán dejado en la garra de una amenaza. Los bancos y los asientos del camping están reforzados con piedras volcánicas de la zona con el objetivo de soportar los fuertes vientos esteparios. Y son esos rincones el hogar de las lagartijas, por lo que es común, mientras uno desayuna o almuerza, que alguna curiosa camine entre tus pies y corra velozmente para ocultarse en el siguiente montículo de piedras.

Lagartija, PN Laguna BlancaLagartija son cola, PN Laguna BlancaComo muchos sabrán, el chivito de Neuquén es una de las carnes predilectas en la zona y existe un extenso trabajo de los crianceros haciendo pastar a las cabras, recorriendo caminos y cerros. Así uno puede cruzarse en la ruta con cientos de animales o, por qué no, visitándote junto a tu casa.

Cabras, PN Laguna Blanca

Taxi en PN Laguna Blanca

O algún taxi perdido buscando la 9 de Julio…

Cuando nos acercamos al agua, las aves marinas sacan a relucir su plumaje y, además de una gran variedad de patos, son los cisnes de cuello negro los que se distinguen en la superficie, que se pasean siempre acompañados. O las majestuosas águilas que surcan el cielo en un vuelo circundante, en busca de alguna presa.

Cisnes de cuello negro, PN Laguna BlancaAguila, PN Laguna BlancaUna interesante apuesta, que sirve para cambiar un poco la perspectiva desde la cual se disfruta la Laguna Blanca, es hacer el ascenso al cerro Mellizo Sur, que se eleva a 1723 msnm. En realidad, se trata de un volcán extinto, principal responsable de la formación de la laguna y de la enorme cantidad de rocas volcánicas en la zona. La aventura, entonces, era no sólo llegar hasta esa altura sino también disfrutar del antiguo cráter, que hoy ya está completamente tapado y cubierto de vegetación. Tras una caminata que dura 3 horas (ida y vuelta), alcanzamos el punto más alto y desde allí se puede observar todo a nuestro alrededor. Por ejemplo, hacia el este, se ve la ciudad de Zapala; o hacia el oeste, el cordón montañoso que luego finalizará en la cuesta del Rahue.

PN Laguna Blanca

En el ascenso, aparece esta lengua de lava fosilizada.

PN Laguna Blanca

Flores de altura

Como nos pasó en su momento con el PN Lihue Calel, Laguna Blanca está ubicado en una ruta que no es turísticamente tan frecuentada (a menos que se viaje a Aluminé y Villa Pehuenia) y tampoco se trata de un parque sumamente promocionado. Allí radica lo atípico en él, en que se ha convertido en un espacio para pasar una tarde, mate de por medio, viendo la laguna y el sol caer. Sólo hace falta un esfuerzo extra de nuestra parte, detener la marcha en la vorágine de las rutas, para acercarse hasta la orilla o al centro de informes y entender por qué está ese área protegida en el medio de la estepa neuquina. Es verdad que hace falta ir abastecidos; es verdad que el sol nos hace saber quién manda allí; es verdad que no hay agua para zambullirse… sí, es verdad, y también es verdad que la naturaleza no crea a la medida del visitante turístico, sino que está allí, día y noche, a la espera de descubrir hasta sus más oscuros secretos. Y si de oscuridad se trata, aquí les dejamos algunos retratos de las despejadas y silenciosas noches que pudimos disfrutar durante nuestra estadía. Mientras ustedes se acercan a la pantalla para contar cuántas estrellas aparecen, nosotros seguimos viaje a Aluminé y Villa Pehuenia.

Noche en PN Laguna Blanca¡Abrazos viajeros!

6 Replies to “Conocé Laguna Blanca, un atípico parque nacional”

  1. Que bellas fotos , pero que deleite tu manera de contar. gracias por acercarnos tanta belleza y naturaleza virgen. Besosssss!

  2. Hace 3 meses estuve en Laguna Blanca, ese día nevava, pero los flamencos igual paseaban por la Laguna, y el lugar con sus volcanes y Vicuñas unico sus lavas y arenas de diferentes colores te impactan la vista

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