¿Por qué? ¿Para qué?

 

¿POR QUE?

Claramente, la primera respuesta a esta pregunta es: “¿y por qué no?”. Pero no nos vamos a poner rebuscados, siempre hay algún porqué y trataremos de reproducirlo.

Hace más de dos años empezamos a ver nuestras disconformidades con la vida cosmopolita y con ciertas “comodidades” o certezas, por lo que nos fuimos repitiendo (primero internamente, y luego en voz alta) que necesitábamos un cambio, ir en busca de algo más, porque no querríamos armar una familia en la capital de Argentina.

Pero, volvamos al principio… ¿por qué? Bueno, trataremos de enlistar las principales razones:

El ruido: nos volvimos muy sensibles al ruido, nos cansamos de las bocinas, los gritos, los motores. Desde no escuchar la tele o la radio hasta no escucharnos a nosotros.

La vorágine: la regularidad y precisión del reloj nos han vuelto un esclavo de él, no podemos evitarlo, y siempre estamos tarde. Todos corriendo, cabeza abajo o con los ojos en el horizonte, sin prestar atención al que está al lado, tipo zombis.

El tránsito: “Acelero, freno, claxon. Acelero, freno, claxon. Claxon, claxon, recto. Acelero, acelero, acelero” (H. Simpson). Llegamos a la conclusión de que esta ciudad está explotada, llegó al tope de basura vehicular, y la gente al volante tampoco colabora que, enajenada, nos invita a la irracionalidad constante.

La potencial inseguridad: tras algunos sucesos con amigos de lo ajeno y la paranoia exacerbada en la pantalla chica, uno observa su alrededor de una manera distinta. Aunque sea una “sensación”, no deja de ser incómoda.

El trabajo: principalmente Juan, que trabajó casi 10 años en una empresa, entendió que era momento de devolverle a gente real aquello que podía brindarle. Hasta hoy, todo fue a manos de pocos privados, pero ya era momento de ser solidario con quienes le permitieron acceder a la universidad pública y gratuita. Sol, siendo docente de nivel inicial, también comprendió que su trabajo en las escuelas de los barrios porteños pedía una pausa, buscando nuevos rumbos en cuanto al terreno laboral y educativo.

Vivir: muchos sabrán lo que es volver a tu casa 7 y pico, tener que hacer algunas cosas, ponerte a cocinar y ver que llega el sueño para dormir y esperar que el día siguiente traiga la misma rutina, la cual convive con todo lo anterior. Entonces, muy adentro nuestro brotó esa necesidad de ir en busca de un cambio, de disfrutar la vida en serio y no de vivir para trabajar.

En fin, por todo esto y algunas cosas más que seguro nos olvidamos, llegamos a la conclusión de que era momento de rumbear para otro lado. Y ahora a pensar: ¿en busca de qué?

glaciar martial, ushuaia

¿PARA QUE?

Desde el momento en que se nos ocurrió esta idea, el proyecto fue mutando y pasando por distintos estadios. Para cualquiera de ellos, la reacción era una mezcla de alegría y sorpresa, con las preocupaciones de la vida en la gran ciudad: “¿de qué van a vivir?”, “¿no van a tener obra social?”, “¿y si te pasa algo en el camino?”, “¿van a volver?”. Después de esa reacción casi natural, entendían qué buscábamos y por qué, lo que los devolvía a la calma y a la sonrisa cómplice.

Fue así como ahora nos estamos encaminando a recorrer Argentina, conocer cada uno de sus lugares, aquellos famosos y otros no tan famosos. Sin un tiempo predefinido, esperamos recorrer alrededor de 25.000 km, de punta a punta. En ese sentido, el proyecto “Destino Nómade” se ha convertido en una idea multipropósito:

Biblioteca rodante: como contamos en DULCE HOGAR, nuestro hogar (Babelita) hará las veces de una biblioteca rodante que, con un cajón de libros, iremos recorriendo pueblos, ciudades, bibliotecas, escuelas y a quien nos abra la puerta para dar talleres donde la expresión sea la protagonista. En ellos combinaremos la literatura, la lectura y la escritura, la música, el dibujo, y las ganas de jugar con distintas formas de expresión. El objetivo es tender un puente, acercar culturas distintas, promover la lectura y la escritura como herramientas para crear realidades posibles. Creemos en la potencia de la palabra y a través de ella acercarnos a quienes tenemos al lado.

Conocer y dar a conocer: además de la búsqueda del autodescubrimiento, este viaje, como para cualquier viajero, pretende acercarnos a aquellos lugar desconocidos, en los que podamos compartir gustos, costumbres, ritmos, culturas. Luego, a través de esta plataforma, podremos contar desde nuestra perspectiva cómo vivimos esta experiencia. Además de la palabra, con la que a veces nos quedamos cortos, buscaremos en los videos, la fotografía y los dibujos formas de expresar y narrar aquellas anécdotas, lugares y sensaciones que nos acompañen en el camino.

Encontrar nuestros destinos: este último punto es fundamental, ya que responde también a aquello que nos movilizó a irnos de la ciudad, a cambiar el tipo de hogar, a romper con estructuras y certezas… en definitiva, nos vamos para encontrar nuestros destinos. No hay uno posible, no queremos uno sólo, queremos muchos, distintos, diversos, dinámicos. En fin, vamos en busca del destino nómade, aquel que nos lleve a otros caminos, inciertos pero atractivos, como invita la Biblioteca de Babel.

7 Replies to “¿Por qué? ¿Para qué?”

  1. Que bueno!!! Los felicito!!! Esto los va hacer crecer como personas diferentes, pero también los va a mantener muy unidos en este camino!!! Que realmente van hacer camino al andar!!! Dejando huellas por donde vayan!! Cuenten y muestren todo!!! Les deseo lo mejor con todo mi amor!!! Marite (mama de Juan)

  2. Me encanta! Me siento identificada en muchas cosas, aunque les cueste un poco creerlo…Apoyo 100% este proyecto! Nos encontraremos seguramente en algún lugar del país. Los quiero!!!

  3. Me enteré por un compañero de Cablevisión que Juani se fue.
    A mi compañero le pregunté: ¿sabes a dónde o por qué dejó esto? Mi compañero me dijo: “andá a saber, debe haber conseguido algo mejor”. A lo que yo le respondí, “no sé por qué pero para mi que se fue hacer algo de lo suyo, comunicación o andá a saber pero no creo que se vuelva a meter en una estructura…”.
    No lo conozco tanto a Juani, pero no sé por qué, no me equivoqué.
    Leo esto y se me pone la piel de gallina mientras les escribo en “mi hora de almuerzo”.
    Yo llevo 7 y estoy parada en la cornisa, esperando dar el salto.

    Les deseo lo mejor que les pueda pasar.
    Éxitos Éxitos Éxitos Éxitos Éxitos Éxitos y más Éxitos !

    Los sueños hay que cumplirlos y la vida hay que vivirla!
    Les mando un abrazo enorme y seguiré sus historias!

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