La escénica ruta 40 en Santa Cruz

Luego de recorrer la ruta 3 hasta el final, en el Parque Nacional Tierra del Fuego, fue momento de arrimarnos a la cordillera y cambiar la ruta de referencia. Ya era hora de comenzar a transitar por la tan conocida Ruta 40 y nuestra primera etapa fue por el tramo que atraviesa la provincia de Santa Cruz. Debido al recorrido que hicimos, no pudimos recorrerla en su totalidad, sino que recién nos subimos a ella a la altura de 28 de Noviembre. Esta ruta tiene su Km 0 en el Cabo Vírgenes, en esa puntita donde termina el continente, y se extiende por más de 1300 km hasta el límite con la provincia de Chubut. De esta manera, nos perdimos casi los primeros 400 km, pero el resto de su recorrido nos mostró una extensa variedad de paisajes atractivos y otros no tanto.

El viento, un fiel compañero

El viento, un fiel compañero

Nuestro paso por las localidades más al sur (la nombrada 28 de Noviembre y Río Turbio) giraron en torno a la búsqueda de un camping para descansar tras nuestro frustrado paso por Puerto Natales (buscando exactamente lo mismo). El día lluvioso no permitió ver mucho y la negativa (injustificada) que recibimos en los dos campings “privados” que visitamos nos dejaron recuerdos bastante grises de cada ciudad. El siguiente punto donde podíamos parar, antes de llegar a El Calafate, era el paraje La Esperanza. Allí nos encontramos con una estación de servicio YPF y no mucho más. Los playeros nos permitieron pasar ahí la noche y nos facilitaron 220 para cargar la batería. Al día siguiente, llegamos a la ciudad de los glaciares.

El tramo que separa esta ciudad de El Chaltén está totalmente asfaltado, incluso la RP 41, que se abre desde la RN 40. Después de dejar atrás la capital del trekking, una extensa y desconocida ruta nos esperaba, con la esperanza de que ella nos mostrara una puerta para ver dónde parar. Hicimos un primer intento en el extremadamente ventoso Tres Lagos, en donde recibimos la negativa para llevar adelante los talleres literarios. Entonces, optamos por continuar hasta la siguiente ciudad con mayor infraestructura: Gobernador Gregores.

Sin embargo, el mayor desafío de la ruta es el único tramo de ripio que presenta la provincia. Se trata de un trayecto de casi 80 km que se encuentra entre los dos puntos mencionados y casi llegando a Gregores nos podemos encontrar con un cartel que retrata (in)felizmente un plan nacional de recuperación vial iniciado en enero de 2009. Efectivamente, a poco de cumplirse 7 años de iniciada la obra y que entre bambalinas cuentan que ya llevan gastado mucho más que esos $123 millones, ese tramo sigue esperando a un asfalto que se hace desear. Nos hemos encontrado con tres tipos de ripio: el ripio común y corriente que se puede transitar con precaución, el ripio malo (con piedra suelta y serrucho) y el ripio que se está pavimentando. Consideramos a éste como el peor porque no es ni uno ni otro de los anteriores y la provisoriedad de su coexistencia con el parcial asfalto hace a este camino aun más peligroso e intransitable. Tal es la dificultad que presenta que, ya estando en Gregores y con una lluvia matinal, nos encontramos con viajeros que debieron desistir de atravesarlo por haberse convertido en un barrial. Camiones, autos, motos, todos quedaron empantanados y debieron reprogramar su viaje para el día siguiente. Además, el paisaje que es coronado por el lago Cardiel pasa a un segundo plano, tratando de evitar esa piedra que pueda romperte algo esencial del vehículo.

Ripio en la Ruta 40

Comienzo del ripio…

Ripio en la Ruta 40

Ripio en la Ruta 40

Fin del ripio.

Suponiendo que superaste esos 80 km, empezás a disfrutar con ganas el asfalto que te lleva hasta Gobernador Gregores. Se trata de un típico pueblo patagónico, de casas bajas y bien distribuido. No tiene mucho para conocer de él, salvo algunas carretas o vehículos antiguos, un histórico molle (un árbol con espinas) y un cerro desde donde se puede ver todo el valle del río Chico. Desde allí arriba, se divisa hacia el sudeste el cerro Ventana, al cual se puede acceder tras recorrer casi 40 km por la RP 27. En el pueblo nos encontramos con el camping municipal “Virgen del valle” atendido por Alberto. Es bastante pequeño, pero cuenta con todos los servicios necesarios y hasta una estufa en cada baño.

Gobernador Gregores en Ruta 40

Gobernador Gregores en Ruta 40

Cerro Ventana, Gobernador Gregores en Ruta 40

Cerro Ventana

Cabe comentar que uno de los tantos cambios en el recorrido de la ruta 40 hizo que pasara por este pueblo, agregándole 50 km al recorrido en esta etapa del viaje. Dejando atrás Gregores, la ruta va directo hacia el noroeste, lo que hace inevitable recibir el viento cordillerano de frente y ver cómo el tanque de combustible baja a pasos agigantados. Tras cruzar distintas estancias, el siguiente paraje es Bajo Caracoles, un pequeño poblado de alrededor de 50 habitantes. Cuenta con una comisaría, una escuela, dos campings cerrados y un hotel, que hace las veces de estación de servicio. Allí los valores de los combustibles fueron retocados bastante, con más de un 30% que en el resto de Santa Cruz. Lamentablemente, se aprovechan de que este es el único punto intermedio en un tramo que recorre más de 350 km, por lo que hay que aprovisionarse o considerar el gasto (que debe hacerse solamente en efectivo).

Ruta 40La mayor virtud que presenta este pueblo es estar prácticamente en el ingreso al camino de ripio que conecta con la Cueva de las Manos. Hoy existen dos maneras para llegar hasta este patrimonio de la humanidad sin tener que acceder por estancias: uno es el que sale a 3 km de Bajo Caracoles por la RP 97 y se extiende por 47 km (todo de ripio, en condiciones aceptables); la otra opción es un acceso a 40 km al norte del pueblo y en este caso el ripio es sólo de 28 km. La gran diferencia es la vista y la dificultad que presenta la segunda opción: como atraviesa un arroyo y su cañadón, la bajada y la subida son muy pronunciadas, en un ripio muy irregular, que incluso podría dificultarle la tarea a algunos vehículos de motor pequeño. El problema es que, cuando se comenzó a bajar, la única salida es subir por el otro extremo, por lo que hay que pensarlo dos veces antes de encararlo. Si uno viene por el sur e ingresa desde el pueblo, este segundo acceso ayuda para evitar volver hasta Bajo Caracoles y salir directo a la ruta 40 a 88 km de Perito Moreno.

Camino a Cueva de las Manos, Ruta 40Camino a Cueva de las Manos, Ruta 40

Cañón del río Pinturas en Cueva de las Manos, Ruta 40

Cañón del río Pinturas en Cueva de las Manos

En cuanto al recorrido por la Cueva (o cuevas) de las manos, acá les dejamos una imagen y les adelantamos que el valor de la entrada es de $80 para argentinos, pero guardaremos el relato para otra entrada específica debido a la utilidad didáctica que tiene para algunos docentes que abordan este tema.

Camino a Cueva de las Manos, Ruta 40Cueva de las Manos, Ruta 40Entre Bajo Caracoles y Perito Moreno, el paisaje comienza a pintarse de colores y de llamativas formaciones rocosas. Rosados, amarillos, ocres, calizas, tiñen una extensa meseta que ha sido surcada por caprichosos ríos y arroyos de la zona, dejando marcas de la presencia prehistórica de inmensos océanos. Algunos miradores permiten detener por momentos la marcha y disfrutar de un paisaje que pareciera extenderse hasta el mar.

Ruta 40Ruta 40ruta-40-rocas-3Finalmente, llegamos a Perito Moreno, de similar tamaño y cantidad de habitantes que Gregores, e incluso ambos viven de la minería, razón por la que la población estable se ha visto incrementada en el último tiempo. Desde Perito Moreno, siguiendo la RN 281 hacia el oeste se llega a uno de los destinos más bellos de la provincia, Los Antiguos. Dos grandes desventajas tiene este destino turístico, lo que hace de la ciudad en la RN 40 un punto estratégico: falta de supermercados, observándose una diferencia notable en los precios, y el combustible más caro. Entonces, nuestra recomendación es abastecerse en Perito Moreno, tanto de comestibles como de combustible.

Siguiendo al norte, la ruta 40 y la RN 281 comparten un tramo de 20 km. Luego, sólo restan casi 75 km hasta cruzar a la provincia del Chubut, que llama muy poco la atención. Lo más rescatable es que ya se puede disfrutar del asfalto, al menos hasta pasar Río Mayo (Chubut).

Así inicia su extenso recorrido una de las principales rutas del país y atraviesa la provincia continental más austral. Momentos de estepa y monotonía, intercalados por etapas más atractivas, parecen ser la marca indeleble de esta sorprendente carretera que conecta el país por su espina dorsal. De esta manera, continuaremos viaje hasta adentrarnos nuevamente en la provincia de Chubut y dejándonos sorprender por lo que la 40 chubutense nos pueda deparar.

Ruta 40

¡Abrazos viajeros!

Dejá un comentario...