Tolhuin, corazón de la isla y con alma gaucha

Después del periplo que fue cruzar a Tierra del Fuego y un breve paso por Río Grande, viajamos hasta la tercera ciudad de la isla, Tolhuin (“corazón de la isla” en lengua shelk´nam). Desconocíamos por completo lo que nos podía esperar allí, salvo una renombrada panadería (La Unión), a la cual decidimos no ir, y optamos por dejarnos sorprender por este punto en el medio de la provincia.

En un día de lluvia, nos recibió Natu, que nos dio un lugar en su casa, donde ubicamos la casilla y compartimos con su familia toda una semana. Al recorrer las calles de Tolhuin, entendimos rápidamente que el asfalto es algo que aun no ha llegado por esos lares, aunque lo esperan pronto al haberse convertido en “ciudad” hace poco tiempo. Aquel día gris no fue la mejor bienvenida… debíamos esperar a una segunda impresión.

Hicimos el intento de coordinar talleres literarios a través de la Dirección de Cultura, pero al haber llegado en la semana previa al 43° aniversario del pueblo, la respuesta fue ambigua hasta convertirse en un “no” rotundo. Sin decepcionarnos, optamos por recorrer el pueblo y sus alrededores y dar una mano, como pudiésemos, en lo que sería la fiesta por el aniversario.

Tolhuin se encuentra en un lugar estratégico, a medio camino entre Ushuaia y Río Grande, y a 5 km del Lago Fagnano, quien se lleva el papel principal de la isla, ofreciendo una belleza natural en sus alrededores que permite hacer una serie de recorridas incansables. La primera tuvo como destino el mirador del cerro Jeujepen (“guanaco” en lengua shelk´nam), sobre la margen sur del lago y a unos 15 km del pueblo. Parecía una subida fácil, para hacer en vehículo, pero tras recorrer los primeros metros del camino con una extensa cobertura de nieve, nos dimos cuenta que ni la doble tracción nos garantizaría el ascenso, por lo que optamos estacionar por allí y subir a pie. Fue un esfuerzo de más de 2 km en subida sobre una combinación de hielo, nieve y barro que valió la pena. Y fue, ni más ni menos, el primer contacto de Sol con el oro blanco. Nuestra felicidad en las fotos es prueba de aquel encuentro.

Tolhuin camino a JeujepenTolhuin, camino a Jeujepen

Tolhuin Vista de la cordillera desde el cerro Jeujepen

Vista de la cordillera desde el cerro Jeujepen

El segundo recorrido fue hacia la reserva natural de la Laguna Negra, a la que se accede atravesando el camping Hain, desde la cabecera del lago. En esta oportunidad, no fuimos solos, sino que un amigo tolhuinense, Leandro, nos hizo de guía. Se trata de una caminata de baja dificultad y con bellos paisajes que muestran la otra cara del Fagnano. Incluso, la fauna, a través de las castoreras y las represas de estos animales exógenos, delatan la verdadera cara animal de la isla, por la amenaza que representa para los árboles autóctonos que no soportan las inundaciones de los diques. La otra parte la completan las turberas, es decir, un humedal de materia orgánica que ha ido acumulando a lo largo de miles de años capas de vegetación, hasta convertirse en carbón mineral. De ellas, llaman la atención su color rojizo intenso y el efecto de “goma espuma” que se siente al caminar sobre ese tipo de suelo, como si se tratara de una gran colchoneta. En el pueblo, se armó una cancha de rugby sobre un turbal y valoramos, sinceramente, el espíritu deportivo de esos jugadores, porque debe ser toda una proeza correr sobre esa superficie durante tanto tiempo.

Tolhuin turbera

Turbera

Tolhuin Hogar de los castores

Hogar de los castores

Tolhuin castores y dientes

Encontramos parte de la mandíbula y de los dientes de castor, con el resultado de su trabajo

tolhuin-reservaY el último de nuestros paseos fue, a modo de despedida, con Natu y su familia a Aguas Blancas (o una laguna congelada), detrás del cerro Jeujepen. Tras un difícil y nevado camino, llegamos a un espejo de agua totalmente blanco, cubierto por una capa espesa de hielo. Aparentaba ser resistente, pero no pudimos comprobar si soportaría o no el peso de una persona. Nos conformamos con arrojar piedras y palos para ver cuán hondo se clavarían. Ese fue nuestro adiós de la naturaleza en Tolhuin que, aun a mediados de Octubre, sigue ofreciendo nieve en distintos sectores.

Tolhuin, aguas blancas

La primavera se abre paso en el bosque.

La primavera se abre paso en el bosque.

Como les contamos al principio, era la fiesta del pueblo y son esos eventos que nos gustan tanto. Por eso, participamos de dos maneras: una colaborando en el bufet del campo de jineteada, donde se realizaron unos juegos organizados por la agrupación Alma Gaucha (de la cual forman parte Natu y Eze, su pareja); la otra fue armando un video que documentara el desfile del aniversario y los juegos durante la tarde. Acá les compartimos una parte del video, donde se ve el desfile a caballo, porque uno de los aspectos que más nos llamó la atención de Tolhuin fue el espíritu gauchesco que aun circula por sus calles. Si bien no es una disciplina que nosotros disfrutemos, se trata de una ciudad que exporta los mejores jinetes de la isla hacia los festivales nacionales.

Con nuestra familia de Alma Gaucha.

Con nuestra familia de Alma Gaucha.

Dejamos atrás el corazón de la isla para ir en busca del fin del mundo (¿o el principio?). Próximo destino: Ushuaia.

 

¡Abrazos viajeros!

One Reply to “Tolhuin, corazón de la isla y con alma gaucha”

  1. Muy lindo el video!! Hay que comprender que es nuestro pais!! Tan lejosss!!! Muy interesante y muy lindas fotosss!! Que experiencia Sol con la nieve, geni!!! Y genios de bancar el friooo!!!! Los quiero y les mando abrazos calentitosss!!! Valientes!!!

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