Trashumancia, marca registrada del norte neuquino

Recorriendo la provincia de Neuquén nos hemos cruzado con varios carteles, donde aparece un hombre a caballo arriando chivos, en los que se advierte a los automovilistas sobre la práctica de arreo de animales que atraviesa rutas y caminos. Sinceramente, nos pareció que se trataba de una actividad ganadera más y con una aclaración para las temporadas de verano. Sin embargo, llegó a nosotros el concepto de “trashumancia” y nos resultó tan desconocido que quisimos averiguar más. Así fue que llegamos al norte neuquino, en Chos Malal, donde arrastramos nuestra duda y conocimos a distintas personas que nos permitieron entender mejor qué implica la trashumancia, cuál es el rol de los crianceros trashumantes y en qué situación se encuentra esta actividad ancestral.

TrashumanciaDesde hace muchos años, el norte neuquino (en localidades como Chos Malal, Andacollo, Las Ovejas y Varvarco) se caracteriza por una actividad productiva única en el país, que consiste en la cría de chivos, vacas y ovejas movilizando a todos los animales de un punto a otro, por cientos de kilómetros. El objetivo es ir en busca de las mejores pasturas y así lograr una producción de mayor calidad.
TrashumanciaDurante el invierno y con las fuertes nevadas en la cordillera, los crianceros se quedan con los animales en los campos bajos, donde las temperaturas se mantienen alrededor o por encima de los 0º grados, lugar donde pueden garantizar pasturas. Hacia octubre o noviembre, con el deshielo, los campos de altura descubren pasturas tiernas, fértiles e ideales para estos animales, además de abundante agua de vertientes. Entonces, con la veranada, familias enteras de crianceros se trasladan por cientos de kilómetros con sus animales para que pasten allí durante cinco o seis meses, hasta el mes de marzo. El resultado es una carne de gran calidad, al punto de que el chivito neuquino ha logrado la denominación de origen y es reconocido a nivel nacional y mundial.
TrashumanciaEsta práctica, además de su lógica económica, guarda un arraigo cultural muy profundo, por lo que tiene un doble sentido el mantener esta tradición. Es una práctica que se viene heredando de generación en generación, llevada a cabo por familias enteras y con esfuerzo y dedicación difícilmente comparables. Si bien es en una de las últimas regiones en el mundo donde se practica esta actividad y si bien existe una ley provincial que delimita las zonas para el tránsito con los animales, el gobierno neuquino, al mando del Movimiento Popular Neuquino (MPN) desde hace más de 50 años, viene complotando contra la trashumancia entregando tierras fiscales –donde se encuentran los campos de veranada- que son alambradas por sus supuestos dueños.
TrashumanciaHoy en día, la oficina de Tierras de la provincia es el ente encargado para interceder en este tipo de disyuntivas. El principal problema radica en que las familias crianceras, que han ocupado campos fiscales por mucho tiempo, nunca recibieron un papel que certificara su propiedad u ocupación. Con el paso de los años, ya sea por actividades mineras y petroleras, por la posibilidad de tener de peones a los mismos crianceros o, simplemente, por contar con terrenos cordilleranos y convertirlos en casas de vacaciones, esos campos se volvieron más interesantes para gente con poder que posee una llegada más directa a los funcionarios encargados, y han logrado títulos sobre tierras fiscales aprovechando ciertas circunstancias. Por ejemplo, salen a recorrer y a fiscalizar los campos de veranada durante septiembre, cuando los crianceros no han subido aun, y al encontrarlos vacíos los entregan a otros. Cientos son los reclamos y los pedidos para lograr algún tipo de título que les dé garantías para seguir trabajando su tierra y produciendo, pero la lucha aun está en proceso. Termina siendo curioso que el trashumante sea una figura provincial para destacar, pero el trasfondo de su actividad pende de un hilo burocrático, así como también toda la actividad trashumante.

TrashumanciaMientras estuvimos en Chos Malal tuvimos la oportunidad de participar en una reunión en la que distintos colectivos sociales y productivos se juntaron con el diputado provincial Mariano Mansilla (del bloque FPN-UNE) para consensuar un proyecto de ley de tierras que garantice la propiedad de las familias crianceras. Nos explicaban que éste es el momento propicio para hacerlo, ya que por primera vez la oposición cuenta con mayoría en la Legislatura neuquina y es una buena oportunidad para revertir esta situación en forma legal y definitiva.

TrashumanciaEn toda visita a alguno de nuestros destinos tratamos de aprender algo. Creemos profundamente en la importancia de la apertura a nuevos conocimientos y experiencias que nos enriquezcan. Esta vez nos tocó saber qué es la trashumancia y cuál es su realidad actual, y queríamos compartirlo con todos ustedes. Será hasta la próxima…

¡Abrazos viajeros!

Aclaración: las imágenes que figuran en esta nota no corresponden a crianceros trashumantes, ya que los mismos se encontraban en los campos altos de veranada. Utilizamos algunas fotos que sirven para graficar cómo se cruza uno con situaciones como las que relatan sobre la actividad trashumante.

3 Replies to “Trashumancia, marca registrada del norte neuquino”

  1. Hola chicos como andan, hace un tiempo q los venimos siguiendo ya q como uds emprendimos un viaje en motorhome por america haciendo talleres por disitintas lugares, en estos momentos estamos en ushuaia y en unos dias empezamos a subir por la 40. Muy buena la nota sobre la trashumancia y para mi fue una sorpresa porq tmb descubri hace poco este oficio ancestral asi q como me intereso este concepto de reutilizacion de los recursos le puse ese nombre a mi proyecto musical q tmb esta girando en el viaje. Les dejo el FB Trashumante musica del sentido por si quieren escuchar. Les deseo la mejor y esperamos encontrarlos algun momento. Abrazo!

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