Un tropezón en Tandil, que no decaiga

Tandil Comenzó la aventura

Comenzó la aventura

Arrancó el viaje y nuestra primera parada fue Tandil (Prov. Buenos Aires). Luego de una despedida con las familias y amigos (gracias a los que madrugaron un sábado y se cruzaron toda la Capital), salimos desde Lugano para recorrer 340 km y llegar a la principal ciudad de las sierras de la provincia. Sin embargo, y como en muchos comienzos, algo tuvo que fallar: el GPS no tenía bien configurados algunos campings y nos perdió, llegando hasta un lugar difícil de salir con una casa rodante de cientos de kilos. Por inexperiencia, ansiedad y nerviosismo, empeoramos la situación y rompimos una pieza fundamental, la rueda timonera (permite mover la casilla con facilidad, para enganchar, desenganchar o acomodar). Abajo va una foto de lo que quedó.

Tandil rueda timonera

Arriba la pata nueva, abajo la doblada

La verdad, fue un duro golpe el que recibimos, no sólo por el costo que iba a significar comprarla y hacer que la envíen, sino también por el desánimo de ser nuestro comienzo (con tropezón) y por sentirnos un poco a la deriva. No obstante, le pusimos pilas y espíritu para remontar la situación. Finalmente, llegamos al camping del Banco Nación. Si bien algo caro, tiene todas las comodidades y está muy cuidado. Lo importante era parar para descansar.

Al día siguiente, fuimos a recorrer un poco, visitamos el monumento al fundidor y buscamos otro camping, un poco más económico. Así llegamos al Camping Náutico, junto al lago y nos quedamos allí por varios días. Parando ahí, intentamos conseguir el repuesto para la rodante, recorriendo todo Tandil, sin éxito, y lo pedimos a Buenos Aires (gracias Nati, nuestra salvadora).

Tandil fundidor

Monumento al fundidor

Vista del Camping Náutico

Vista del Camping Náutico

Como no teníamos más opción que esperar, destinamos el último día para recorrer otros puntos representativos de la ciudad: la cascada, el Centinela y el Cristo de las Sierras. Si bien las fotos hablan por sí solas, lo más destacado fue la tranquilidad con la que pudimos estar en cada uno de ellos, con nuestro tiempo y sin tumultos de gente. Nuestra recomendación, visiten Tandil fuera de temporada, se disfruta más y se recorre todo lo que tiene en algunos días (¡cinco son suficientes!).

Tandil El Centinela

El Centinela

Tandil el centinela

Tandil Cristo de las sierras

Cristo de las sierras

En fin, nuestra primera parada confundió la exaltación por un traspié, los nervios de la despedida y la visita a una ciudad turística. Duró cinco días y entendimos que debíamos seguir viaje. Próximo destino: Sierras Bayas.

¡Abrazos viajeros!

 

PD: Nos mintieron, El Hobbit se filmó en Tandil. Acá les dejamos lo que quedó de Dol Guldur.

Tandil cascada

¿Dol Guldur o La Cascada?

6 Replies to “Un tropezón en Tandil, que no decaiga”

  1. que experiencia jodida!! por suerte fue resuelto rapido!! seguramente al optimismo de los dos!! vamos que esto recien empieza!! 😉

  2. Bien chicos!!! Por poner el alma y la razón!!!! Una idea ir tanqui y no acelerar nada. Están aprendiendo de a poco y como salga!!! Vamossss con todo!!! Los amo y los acompaño con mi corazón día a día!!! Y un tropezón no es caída!!!!! Que siga el baile y la aventura!! Besosssssssssss!!! Marité

  3. Que lindo leer de sus experiencias!!! a seguir adelante, que estaremos aca mis bebes y yo para ayudarlos con los repuestos ajajja, Los quiero. Disfruten muchoooo…

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