Vamos a la playa… oh, oh, oh

La mayoría de nosotros ha tenido la oportunidad, al menos una vez, de ver la playa con el mar de fondo. Entonces, ¿cuál era esa adrenalina que generaba entrar en contacto con la costa patagónica? Muy probablemente, se deba a tratarse de una región totalmente desconocida para nosotros, adornada además por el misticismo de la inmensa Patagonia. A su vez, nos mostraría frente a nuestros ojos un paisaje totalmente distinto al que venimos disfrutando en nuestro viaje. En fin, toda esa conjunción hizo que en los primeros kilómetros de costa desaceleráramos un poco y difrutáramos juntos de ese oleaje, del ir y venir del viento y de una playa pintada de caracoles. Puerto San Antonio Este (SAE) era el escenario y nos recibió con un ventarrón tampoco antes visto.

playa rutaSabíamos de antemano de la existencia de un camping, pero desconocíamos de sus condiciones y de si estaría abierto o no. A su vez, en nuestro afán de evitar aquellos lugares más turísticos, de ahorrar en presupuesto y de arriesgarnos a nuevas experiencias, intentamos buscar otras opciones, pero con el día ventoso ninguna era recomendable. Optamos por acomodarnos en el camping y ver qué sucedería. Aun seguimos esperando que nos digan cuánto nos cobrarían, por lo que nuestro hospedaje no tuvo costo alguno (solamente hacer uso del baño de Babelita para ducharnos).

El “fuera de temporada” se siente fuerte en esas latitudes y muchos de los lugares estaban cerrados. Entonces, casi sin resistirnos, optamos por ir a darnos una panzada de playa y ese primer día fue la parte sur, a la izquierda del muelle.

playa puertopaya mar2Como se puede ver en una de las fotos, al fondo está el muelle con un enorme barco a la espera de containers llenos de productos del alto valle rionegrino. Pero vayamos un poco para atrás en el tiempo. La ciudad que está del otro lado, San Antonio Oeste, fue el puerto original de la zona, pero el cambio de mareas afecta su funcionamiento. La marea alta (o pleamar) permite a los barcos circular sin problemas, pero ésta dura poco y, al bajar, aquellos quedan encallados por varias horas. Este juego del mar se observa en toda la zona del Golfo San Matías (también en Las Grutas y Playas Doradas) por el efecto de la Luna y por encontrarse en una latitud donde el mar se presta más a estos movimientos (hacia la costa bonaerense, el cambio de mareas promedia el metro de altura, pero aquí puede llegar a casi 10 metros). En definitiva, esto condicionaba la actividad económica desde San Antonio Oeste y en 1983 nació el Puerto SAE, como puerto de aguas profundas, para garantizar el intercambio de productos a nivel internacional.

Playa Bajamar

Bajamar

Playa Pleamar

Pleamar

Siguiendo con nuestra recorrida, yendo bien hacia el sur y alejándonos de ese puerto que desentona con la belleza del lugar, nos fuimos hasta la Punta Villarino, donde se ubica una reserva natural a la que llegan los lobos marinos con la pleamar. Sin embargo, la presencia constante de pescadores ha entorpecido este juego de la naturaleza y ha reducido aquellas curiosas visitas, por lo que no pudimos encontrarnos con ninguno. Esto nos explicaba Maxi, encargado de esa parte de la reserva, y reconocía el trabajo (a veces trunco) que le lleva concientizar a grandes y chicos que utilizan la zona protegida de cualquier manera, menos como una reserva.

Playa avesAl día siguiente, optamos por desayunar en el extremo que se recuesta hacia el norte, conocida como Punta Perdices, y al llegar en bajamar nos pudimos adentrar bastante en el mar, hasta ver los primeros animales marinos, unos delfines que jugaban entre bahías y penínsulas. Sin embargo, la costa del día anterior nos atrajo más y decidimos ir un poco más lejos, hasta que nos encontramos con nuestros vecinos del camping, que, oriundos de Villa Regina, se habían acercado a esa zona para pescar. Al arrimarnos, yo (Juan) recibí una proposición difícil de rechazar: “¿por qué no te ponés las botas y vas a pescar con Joel?”. Tras dos horas, tuve menos pique que una bola de bowling, mientras que mi colega ya había sacado cinco róbalos. Al menos, la experiencia permitió conocer más de la vida de Joel y Susana.

Playa delfines

Delfines a lo lejos…

A nuestro regreso, casualmente nos cruzamos con un museo del que nos habían hablado, a cargo de Miguel, donde abrió la muestra permanente “Ellio Quattrocchi” en honor a su padre. Allí se exhibe una serie de diversos objetos históricos de diferentes épocas, que busca mantener vivos y dar cuenta de cómo fueron evolucionando. No sólo nos llevamos una parte de la historia, sino también interesantes anécdotas a su cargo.

Playa babelita-y-solFinalmente, llegó el día de dejar las comodidades del camping e ir en busca de la naturaleza, de aquel contacto en el que sólo el viento y las olas te acompañen. Antes de llegar a SAE, se extiende por más de 10 km la playa Las Conchillas, en la que la arena está reemplazada por millones de caracoles que hacen una costa blanca, bañada por el azul profundo del mar argentino. Cerca del Club de Pescadores, nos ubicamos entre pequeños arbustos para resguardarnos del viento y le dimos a Babelita una vista privilegiada, que disfrutamos cada vez que nos sentábamos a comer. Aquel paraje, en el que ocasionalmente nos acompañaban algunos pescadores, encontramos una tranquilidad poco antes vista. De día, el viento soplaba, meciendo nuestra casa, y de noche se encendían tantas lamparitas en el cielo que no nos daban los ojos para cubrir aquella inmensidad (mientras el viento seguía “meciéndonos”).

Playa babelita

Playa vistaPlaya pescadoresPlaya atardecer2Nos hubiera gustado quedarnos un poco más, pero la ausencia de algunas comodidades citadinas, como el agua potable, nos invitaron a retirarnos. Aquel “primer” contacto con el mar había sido inmejorable y el sur nos esperaba. La próxima parada no será tan lejos de allí y veremos la costa del lado de enfrente: Las Grutas.

 

¡Abrazos viajeros!

5 Replies to “Vamos a la playa… oh, oh, oh”

  1. Que belleza!!!, que soledad acompañada de paisajes maravillososss! Tu relato, un deleite que va poniendo pinceladas de todos los colores y sonidos a los lugares que van conociendo. Graciasss por seguir compartiendo con tantas ganas!!! Los quiero!!! Besosssssss

  2. MUY LINDAS LAS FOTOS ERA DE TRELEW CONOZCO TODO ESO ,Y ME HIZO RECORDAR MUCHOS MOMENTOS,GRACIAS Y SIGAN DISFRUTANDO,DESDE MISIONES ,NORMA

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