Villa Lago Epecuén: la furia ¿de la naturaleza o del hombre?

La principal razón por la que decidimos pasar por Carhué fue el lago Epecuén (como les contábamos) y por la historia que esconde. Existen registros fotográficos y audiovisuales ante los cuales uno no puede quedar desinteresado, esas imágenes son las huellas de hechos que sucedieron hace décadas y que resurgen de las aguas para que nos preguntemos “¿por qué se inundó la Villa Lago Epecuén?”.

Villa Lago Epecuén aire

Imagen tomada desde el aire (figura en el museo de la estación de tren).

Villa Lago Epecuén

Como en todo hecho histórico, las causas de un suceso pueden ser (o seguramente son) múltiples y ésta no es la excepción. Como fecha de fundación figura 1921, pero la villa fue creciendo desde antes por las propiedades curativas del lago y apoyándose en la oferta de hospedajes de Carhué, ciudad que se fundó durante la tristemente célebre “Campaña del Desierto” de fines del siglo XIX. Durante el primer cuarto de siglo XX, la Villa Lago Epecuén comenzó a recibir pioneros que encaraban construcciones que recibirían a bañistas de Buenos Aires. Sin embargo, luego de un período bondadoso de lluvias que aseguraba un buen nivel de aguas cercanas al balneario, entre 1930 y 1970 las condiciones climáticas (reducción de lluvias y sequías) fueron complicando ese escenario y comenzaron los reclamos de comerciantes turísticos. Se iniciaron obras y estudios que permitieron revitalizar el crecimiento de la villa y garantizar la estabilidad de sus negocios.

Villa Lago Epecuén matadero

Villa Lago Epecuén matadero

Hacia principios de la década del ´80, una de sus obras se transformaría en protagonista de esta historia. Se construyó una muralla a lo largo de la costa de Villa Lago Epecuén (primero de 1,5 metros y que en cinco años creció hasta casi 4 metros de alto, con un ancho que permitía transitar a vehículos) para contener la constante crecida del lago tras un incremento de las lluvias y la llegada de aguas desde las lagunas encadenadas que están antes de Epecuén. El epílogo llegó en la madrugada del 10 de noviembre de 1985, tras una sudestada, en la que el agua superó la muralla y comenzó a llegar lentamente hasta el pueblo. Luego de unos días, ya había 1,5 metros de agua en buena parte del mismo, por lo que la evacuación completa fue la única alternativa. Tras aquel éxodo, sus ex habitantes dejaron sus casas, sus muebles, sus trabajos, en definitiva, toda su vida.

Villa Lago Epecuén

Villa Lago Epecuén inundada

Con el correr de los años, el nivel de agua continuó creciendo e inundó por completo al pueblo en 1993, con niveles que oscilaban entre los 8 y los 10 metros. Le tomó casi 20 años retornar a su cauce natural, como se puede observar hoy en día (un nivel similar al comienzo de la villa, allá por la década de 1920). Las fotos retratan, de alguna manera, aquello que dejó la inundación, como casas destruidas, fauna extinta, cimientos con riesgo de derrumbe y todo un pueblo olvidado en el tiempo. No obstante, uno no deja de sorprenderse por los avances que ofrecía la Villa Lago Epecuén, como el tamaño y la extensión de sus construcciones, la calidad de los asfaltos (intactos, a diferencia de tantas calles en Buenos Aires), la imponencia del balneario. Mientras tanto, nuestros ojos se entristecían (con mezcla de bronca) al ver que turistas se subían a los escombros, desestimando los carteles de aviso sobre los riesgos de derrumbe, para sacarse fotografías con una sonrisa en la cara.

Villa Lago Epecuén calles

Villa Lago Epecuén calles

Villa Lago Epecuén inundada

Este año se cumplen 30 años desde aquella fatídica mañana. Ha pasado suficiente tiempo como para dejar de buscar a los responsables, aunque fue nuestra primera pregunta tras recorrer sus calles. Luego de entrevistarnos con gente del lugar y de hacer nuestro análisis, consideramos que hubieron dos grandes factores: por un lado, la naturaleza, que se caracteriza por su buen grado de imprevisibilidad, esta vez expresado en lluvias cambiantes y niveles de agua en una laguna que varían a lo largo de los años; por otro lado, la mano del hombre, y es aquí donde hay más tela para cortar. Desde un primer momento, el apuro de militares para establecerse en la pampa húmeda, fundando pueblos sin un estudio previo de sus condiciones topográficas; luego, la voracidad comercial que llevó a empresarios a reclamarle al Estado soluciones ante la falta de “colaboración” de la naturaleza con sus negocios, lo cual derivó en la superación de la muralla; y por último, como dato contextual, el momento adecuado para realizar las obras que solucionaran la amenaza de las últimas crecidas de la laguna fue durante la última dictadura cívico-militar, momento poco propicio para reclamarle a los gobernantes de turno, y al retornar la democracia ya fue demasiado tarde.

Villa Lago Epecuén inundacion

Imagen de la inundación (figura en el museo de la estación de tren).

Les pedimos disculpas por la extensión de esta entrada, pero quedamos tan impactados por esta historia que consideramos que merecía su espacio. Tanto es así que realizamos entrevistas y que en breve las subiremos en formato de video. Esperamos que les guste y que sirva para seguir conociendo historias de nuestra Argentina profunda.

Villa Lago Epecuén edificios

Villa Lago Epecuén edificios

¡Abrazos viajeros!

6 Replies to “Villa Lago Epecuén: la furia ¿de la naturaleza o del hombre?”

  1. Impresionante!!! Sin palabras! A continuar el viaje!!! Muchos besosss y abrazos abrigaditos!!! Que se viene el frio!! Los quiero cuidenseee!!! Besosssssssssss

  2. Es increible tanta ruina y tanto dolor de tanta gente que seguramente tenia en ese lugar tantos sueños y tantas esperanzas , lo bueno es que atravez de este informe mucha gente sabe un poco mas de otra parte de nuestro pais con una historia increible , que estoy segura muchos no conocen , a ustedes viajeros gracias por llevarnos de viaje , a seguir con fuerza y mil bessos

  3. Estimados: Que orgullo enorme recibir semejante informe sobre otras de las desidias de este bendito país. Para variar (aquellos que hemos tenido una educación coherente abstenerse) la clase “medio pelo” no puede abstraerse y ser altruista por sólo 2 minutos. Espero ansioso el video para mostrarle a mis niños “ombliguistas” un poco de realidad fresca.
    Los adoro y extraño los fernets y las pavadas del caso, Martin (futuro papá de Cata)

  4. muy buen material muy buen trabajo…….. no espero menos de ustedes…”destinos….”. Quedè impactada con las emociones trasmitidas de los entrevistados, el Director del Museo y la dueña del hotel…………….quiera el buen Dios que sus tristezas se conviertan en ideas, en enseñanzas, siempre es asi hay que dejar que entre la VERDAD y comenzar de nuevo con lo aprendido.
    Ahora, el tìtulo me raspò, busquè y encontrè lo que copio y pego, espero que sirva. La furia es un estado mental de desequilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural. No encontrè furia de la Naturaleza. Esperamos que la pasada de ustedes les haya dejado unos buenos aires que siempre vienen bien. Los seguimos esperando en La Plata, ciudad soñada

    • Hola Stella! Cómo estás? Que bueno que te haya interesado y gustado ese trabajo. La idea era transmitir esa sensación de desolación y de superación.
      El título apuntaba justamente a eso, ya que muchos lo veían como un hecho inevitable de la naturaleza, pero la mano del hombre fue determinante en los hechos ocurridos hace 31 años.
      Abrazos viajeros!!

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